• Hallazgos arqueológicos en el Olivar: Un patrimonio de valor y categoría mundial

  • Hallazgos arqueológicos en el Olivar: Un patrimonio de valor y categoría mundial

    hallazgos

    Lo que originalmente era una franja de investigación demarcada ha crecido hasta constituir un gigantesco asentamiento subterráneo, en cuyas entrañas descansa la memoria de tres pueblos ancestrales. Líder de equipo de rescate cuenta detalles de los espectaculares hallazgos.

    A mediados de 2015, durante la construcción de la carretera que unirá las ciudades de La Serena con Vallenar, en la Región de Coquimbo, un grupo de trabajadores se topó con osamentas de tres culturas prehispánicas que habitaron la zona: Molles, Ánimas y Diaguitas. El hallazgo se registró en el sector de El Olivar, ubicado a 4 kilómetros al norte de La Serena, y por sus dimensiones podría llegar a transformarse en el asentamiento humano más grande de las culturas que habitaron la Región de Coquimbo.

    “Acá tienes toda la secuencia de las culturas agro alfareras, o sea las culturas que ya conocían la agricultura y las cerámicas: más o menos desde el 200 DC está la cultura molle, después sigue la cultura Ánimas, aproximadamente entre el 750 DC al 900, y toda la fase de la cultura Diaguita hasta la llegada del inca, que fue hasta el 1536, con la llegada de Diego de Almagro”, explica la arqueóloga Paola González, quién, junto a su colega Gabriel Cantarutti, lidera a un grupo de 80 especialistas a cargo del sondeo y rescate de los hallazgos en el sector El Olivar.

    El tema se hizo público en marzo de 2016, durante una visita en terreno del Ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga. En aquella oportunidad, la autoridad anunció que la carretera estaría en servicio en mayo de 2016 en todo el tramo que abarca desde La Serena hasta Vallenar, “salvo en esta parte (donde se hizo el descubrimiento) y en el bypass en Incahuasi”. Los hallazgos, en tanto, serían trasladados al Museo Arqueológico de La Serena.

    Un patrimonio extraordinario

    Las labores del equipo de investigación -una consultora privada financiada por la concesionaria a cargo de las obras, Sacyr S.A- comenzaron en julio de 2015, cuando el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) les otorgó el permiso de sondeo para toda el área que está comprometida en la franja, cuyas dimensiones son de 380 metros de largo por 50 de ancho. En total, concretaron 452 pozos de sondeo. “Como resultado descubrimos el enorme potencial que tenía este lugar, que tiene zonas de cementerios y zonas habitacionales, como por ej conchales, fogones, lugares donde elaboraron herramientas. Entonces, de inmediato nos dimos cuenta que era un sitio extraordinario”, afirma Paola González.

    Entre los hallazgos registrados en el sector de El Olivar destacan distintos tipos de tumbas diaguitas. Entre estas destaca el sistema de entierro denominado Cista, consistente en sarcófagos de forma trapezoidal elaborados en piedra Laja y piedra volcánica (las mismas que también fueron utilizadas para la construcción de la Catedral de La Serena). Son tumbas poco comunes, adornadas con metales y formas pintadas en tricolor, destinadas a una elite de la población.

    También fueron llamativas las tumbas de la cultura Ánimas, en algunas de las cuales se pudo apreciar una suerte de abrazo entre humanos y camélidos. “Cuando se excavó en la Plaza de Armas de La Serena para hacer estacionamientos subterráneos, un colega arqueólogo, Pablo Larach, encontró que los camélidos, por ejemplo, tenían ofrendas de metal, muy ricas en comparación a los humanos. Entonces, eso también te da muestras de la apreciación que hacía la cultura Ánimas de estos animales”, explica la profesional.

    González asegura que el sitio actual de investigación es mucho más extenso que la franja comprometida con la construcción de la carretera, y que éste alcanzaría “por lo menos” 25 hectáreas, que gradualmente han ido desapareciendo por el crecimiento urbano. “Las poblaciones Brillamar, Pinamar, están construidas sobre sitios arqueológicos, sobre cementerios principalmente, que formaban parte de este mismo gran asentamiento”.

    ¿Es necesario remover un

    hallazgo tan grande?

    Los sondeos realizados en El Olivar detectaron 49 indicios de tumbas. Al momento de cierre de este artículo se han explorado 11 de estos indicios, encontrándose un total de 150 cuerpos. Por ello, la diferencia que aún resta por explorar -considerando que los próximos hallazgos sean de similares cantidades y dimensiones-  genera expectativas, pero también abre el debate ¿es conveniente, desde el punto de vista ético y científico, realizar un rescate de escala tan grande? “Yo creo que es un tema que nos debe llevar a reflexionar como sociedad”, señala Paola González.

    En este sentido, el diputado por la región de Coquimbo, Raúl Saldívar, solicitó el pasado 20 de marzo al Ministerio de Obras Públicas que realice las gestiones para contar con un museo de sitio en el lugar, “dada la trascendencia de estos hallazgos y el tamaño del yacimiento”. Dos días después, el Intendente Claudio Ibáñez anunció la creación de una mesa de trabajo regional inclusiva – y que estará en interacción con una mesa nacional- para conocer “el avance del estudio de los hallazgos.”

    Por su parte, el grupo de investigación contempla campañas hasta agosto de 2016. Tras la toma de las muestras viene un periodo de procesamiento de éstas, que incluye 50 fechados radiocarbónicos y una serie de análisis, entre otros, de ADN, isótopos activos, microrestos de cerámicas, etc. Sacyr también ha comprometido la publicación de un libro con todos los resultados de la investigación. “Eso va a ser muy interesante. La idea es que toda esta información que son datos duros, fidedignos, esté en un lenguaje sencillo, entendible por toda la comunidad”, concluye Paola González.