• El cuidado del patrimonio: una deuda pendiente a nivel nacional

  • El cuidado del patrimonio: una deuda pendiente a nivel nacional

    El 29 de mayo es el día del patrimonio nacional. Una fecha que probablemente para muchos sólo sea sinónimo de noticieros mostrando visitas familiares a museos y viejas casonas. Otros lo asociarán a antiguos palacios devenidos en hoteles boutique o centros culturales. Y un tercer grupo, probablemente más pequeño, entienda el tema del patrimonio -particularmente el patrimonio arquitectónico- como parte de nuestra historia, de nuestra identidad y como una suerte de santuario en el que resuenan las vivencias de nuestros antepasados. La respuesta de quiénes somos y hacia dónde vamos.

    ¿La sociedad chilena cuida de forma satisfactoria su patrimonio arquitectónico? No ¿Es complicado hacerlo en nuestro país? Por cierto que sí, por condiciones naturales  -somos uno de los países más sísmicos del mundo- pero también coyunturales. Tanto nuestro modelo económico como social sigue viendo este tema más como una barrera de entrada que un activo; si el inmueble no está en zona protegida, la mayoría de los inversores lo demolerá sin pensarlo dos veces. Para sus dueños, en tanto, los costos de mantención suelen ser altísimos, mientras que los incentivos legales para su preservación son prácticamente nulos, y más bien fomentan su abandono (que el edificio se declare “muerto”). Por ello, al momento de indagar sobre este tema en la ciudad de La Serena, nos dimos cuenta que su solución pasa por una nueva política de Estado, y, por cierto, una mayor participación de los ciudadanos en el diseño del lugar en el que van a vivir. Sin dudas, un tema aún pendiente.