• Pichidangui, la entrada sur de la Región de Coquimbo

  • Pichidangui, la entrada sur de la Región de Coquimbo

    Con 5 kilómetros de playas, arenas blancas y oleaje suave, la localidad de Pichidangui es uno de los balnearios más tranquilos de la cuarta región. Esta localidad costera ubicada a 30 kilómetros al sureste de la comuna de Los Vilos tiene una amplia oferta de actividades turísticas para toda la familia. Acompáñanos a descubrirlas una a una.

    Paseo Peatonal

    Desde Avenida Costanera y al lado de la Caleta de Pescadores, una gran explanada con cuidados espacios verdes es el punto de partida. Año a año, particularmente en verano, se dispone la tradicional feria artesanal. Allí podrás encontrar artesanía única y autóctona de la zona. Un imperdible si aprecias del arte identitario o simplemente gustas de un entretenido paseo familiar.

    Isla Locos

    Para refrescarnos un poco nos dirigimos al muelle de Pichidangui y tomamos una embarcación turística para visitar a Isla Locos. Allí conocimos al adorable y juguetón “chungungo”, animalito que según nuestro guía es la nutria más pequeña del mundo. En la Isla se resguarda un número importante de fauna de la zona. En el final de nuestro paseo por las aguas del Pacífico, unos robustos lobos marinos se despiden como excelentes anfitriones.

    Iglesia Santa Teresa (La Roca)

    Ya en tierra firme y al sur de la Avenida Costanera, una linda y pequeña iglesia se emplaza sobre una gran roca saliente al mar. La vista panorámica a la bahía y la vertiginosa sensación de estar suspendidos sobre el mar es una de las mejores experiencias que ofrece Pichidangui. Pero debes tener en cuenta que este punto solo se abre al público los días domingos.

    Cueva de La Quintrala

    Cuenta la leyenda que este fue el lugar escogido por doña Catalina de los Ríos y Lisperguer para dar fin a la vida de sus amantes. Luego de enamorar a estos hombres con su belleza única e intransable carácter, este mítico personaje de la cultura popular chilena los llevaba a esta cueva que estaba dentro del territorio de su Hacienda de Longotoma, donde los torturaba y los arrojaba al mar. Para conocer este lugar, anda hasta la península de Punta Quelén, al norte del balneario y encontrarás esta cueva natural de más de 100 metros de longitud. Anda acompañado por si aparece la Quintrala.

    Cerro Santa Inés

    Para pasar el susto, nos pusimos las zapatillas de trekking y caminamos por los aromáticos senderos del Cerro Santa Inés. El especial microclima, caracterizado sobre todo por la camanchaca, permite que en el lugar exista vegetación similar a la selva valdiviana o el cercano Parque Fray Jorge. Allí encontraremos flora autóctona chilena tal como los naranjillos, el lúcumo chileno, el molle y el palo colorado. Si lo tuyo es la fauna, te recomendamos practicar el orniturismo, ya que encontrarás una amplia gama de aves silvestres para contemplación.