• Mantarrayas en La Herradura: Un fascinante mundo submarino por explorar

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    Mantarrayas en La Herradura: Un fascinante mundo submarino por explorar

    Mantarrayas en La Herradura: Un fascinante mundo submarino por explorar

    Quizás no muchos lo saben, pero bajo las aguas de la popular playa La Herradura un desconocido y bello ecosistema marino se esconde. Cada año, cientos de mantarrayas adultas llegan a las profundidades de esta playa coquimbana para cumplir su ciclo reproductivo. Aunque no se puede apreciar a simple vista, para quienes bucean en el sector lo describen como un hermoso espectáculo de la naturaleza.

    Esta situación no es casualidad. La estrecha entrada de la bahía cumple una función protectora de las fuerzas del océano abierto. Un refugio tranquilo para la vida silvestre de estas especies. Las mantarrayas tienen parentesco con los tiburones y quimeras, puesto que su estructura corporal no está compuesta de huesos, sino de cartílagos. Pertenecen a los condrictios. Pero no te asustes, en La Herradura solo encontrarás inofensivas mantarrayas.

    Según algunos buzos del sector, a las mantarrayas les gusta su presencia, pues las burbujas que salen de los tanques de oxígeno les hacen cosquillas. Son muy amigables y es una gran experiencia de nadar con ellas, cuentan quienes han tenido el privilegio de hacerlo.

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    Una fascinante especie

    La mantarraya es una de las especies marinas más grande del mundo. Nada por el océano abierto como un gran pájaro que bate lentamente sus alas. Pese a su aspecto siniestro, es un comedor de plancton inofensivo, que filtra alimento por las branquias. Su boca, a diferencia de otras rayas, se encuentra al frente del cuerpo, lo cual le permite una alimentación continua a medida que se mueve. Es una nadadora pausada, pero puede acelerar repentinamente si se ve amenazada. Incluso puede saltar para salirse del agua y así evitar los grandes depredadores, como tiburones y ballenas.

    Por lo general, son solitarias, aunque a veces naden en pequeños cardúmenes organizados. Prefieren las aguas tibias y pueden llegar a la costa de la región en el verano. Durante la reproducción, el macho persigue a la hembra. Nada debajo de ella, de modo que sus partes inferiores se enfrente y produzcan la unión. La hembra da a luz 1 o 2 crías al año. Son muy longevas, ya que pueden vivir hasta 50 años.

    ¿Te interesa conocerlas? Aún no hay personas o instituciones dedicadas a este tipo de turismo. Pero para poder verlas de cerca, basta que vayas con un experto en buceo para encontrarlas en la Bahia de La Herradura.

    Un Refugio Seguro from Silvestre on Vimeo.