• Leche vegetal: cuidando al cuerpo y al medioambiente

  • Leche vegetal

    Leche vegetal: cuidando al cuerpo y al medioambiente

    Leche vegetal: cuidando al cuerpo y al medio ambiente

    ¿Te aburriste de la leche de vaca? ¿Tienes alguna alergia alimentaria? O simplemente te caen muy mal los productos lácteos, hoy te presentaremos una fácil receta para preparar tu propia leche vegetal.

    Además de cuidar tu cuerpo, estarás aportando con nuestro planeta. Pese que las amigables vacas no tienen intención alguna en hacernos daño, su sistema digestivo contamina nuestro entorno con gases de metano y oxido nitroso. Gases que causan el efecto invernadero.

    Es algo para alarmarse, pero con pequeños gestos podemos revertir esta situación. Hoy partiremos con la leche vegetal.

    Conoce aquí otra alternativa para reducir tu huella de carbono en el planeta

    Ingredientes

    100 gramos de avena/coco/almendras/arroz (debes elegir uno de estos ingredientes)

    1 litro agua filtrada

    Preparación

    Antes del proceso, deja remojando el ingrediente que escogiste durante unas doce horas. Transcurrido ese tiempo, con la ayuda de un colador escurre todo el líquido y enjuaga. Coloca tu ingrediente en la juguera y agrega un litro de agua filtrada. Con unos 15 segundos en la licuadora basta. Filtra ese líquido y guárdalo en una botella de vidrio en el refrigerador. La caducidad de esta leche vegetal es de uno a dos días si la mantienes bien refrigerada.

    Mira aquí los beneficios de cada una

    Leche de Almendra: Un sabor delicioso para acompañar el café cortado. Es una bebida rica en grasas saludables y vitamina E. Ambas muy importantes para el sistema cardiovascular y nervioso. Ideal para deportistas, pues ofrece un gran aporte calórico.

    Leche de Avena: Ingrediente infaltable en el hogar. Pese que es una bebida pobre en proteínas, es muy rica en hidratos de carbo de fácil asimilación. Sus grasas monoinsaturadas nos ayudan controlar los niveles de colesterol en sangre. Si sufres de estreñimiento, esta leche tiene mucha fibra.

    Leche de coco: Pese que es una de las bebidas que más posee grasas saturadas, estas se metabolizan más rápidamente como energía en nuestro hígado. Pero no hay que abusar, 100 gramos de leche de coco aportan casi 24 gr. de grasa, de las cuales 21 gr. son de grasa saturada. Destaca especialmente su aporte en vitaminas del grupo B. Su sabor es dulce, pero no contiene glucosa ni fructosa.

    Leche de arroz: No te confundas con el arroz con leche. Esta opción es más liviana y fácil de digerir. En muchos casos se utiliza como suero en aquellos casos que el resfrío nos quita las ganas de comer.  Muy baja en grasas saturadas, pero con importante aporte de minerales esenciales. Y lo mejor: un sabor agradable al paladar.

    ¡Atención madres y padres! En el caso de menores de edad, no recomendamos el consumo de esta bebida en sustitución de la leche si no es acompañado por un especialista.

    ¿Ves? Con un pequeño cambio de hábito, podremos reducir ese 10% de gases de efecto invernadero proveniente de la industria ganadera.

    Conoce aquí otra alternativa para reducir tu huella de carbono en el planeta