• Huertos urbanos: Una forma de generar tus propios alimentos vegetales

  • Huertos urbanos: Una forma de generar tus propios alimentos vegetales

    Tan simple como buscar un pequeño espacio en su hogar, sembrar, elegir un tipo de riego y luego cosechar sus propias frutas y verduras: así son los huertos urbanos, una tendencia que poco a poco comienza a ganar terreno a nivel mundial, como una forma autosustentable de generar alimento y aportar oxígeno al medio ambiente.

    Es un huerto que se desarrolla dentro de espacios pequeños, que puede ser un lugar de acceso a todas las personas –por ejemplo, en la calle o en un parque-, o bien en el patio o la terraza de una casa o departamento. El huerto urbano ofrece la cualidad, en el fondo, de contar con vegetales frescos, cosechados por ti, y en los cuales tú sabes el manejo que les diste. Es decir, están libres de pesticidas, y si aplicaste alguno, saber que se aplicó en la fecha correcta.

    Tips para elaborar un huerto urbano

    Al momento de elegir el lugar, lo ideal es disponer de un espacio con toda la luz directa posible, por ejemplo, una terraza o una azotea.

    De lo contrario, se podría intentar un cultivo mediante un huerto vertical, o en un balcón con bastante luz. No todas las plantas permiten estar colgadas; para este caso podrían usarse algunas plantas aromáticas como el tomillo, la albahaca. También el tomate, el cilantro o el ciboulette.

    Por otro lado, se pueden aprovechar diversos modelos de recipientes, que pueden ser muy útiles para huertos en altura. Si el espacio es chico, se pueden utilizar diferentes macetas (o envases de yogur para plantar semillas, por ej.). Son huertos en los cuales tú vas aprovechando el espacio en altura pero con macetas: haces una altura, luego un 2° piso con unas macetas, luego un 3° piso con otras.

    La tierra

    Respecto al uso de la tierra, el mejor sustrato vegetal es la tierra de hojas. En materia de abonos orgánicos, en el mercado existen algunos extractos que son totalmente naturales (no vienen de fertilizantes químicos) y que generalmente son en base a algas y otro micronutrientes de primera línea (nitrógeno, fósforo y potasio). También hay una serie de fertilizantes específicos para determinadas plantas, como el calcio, el magnesio, el zinc y el azufre.

    Hoy es posible autogenerar abono orgánico de buena calidad en base a desechos vegetales en una pequeña compostera, que no es difícil de hacer. El humus de lombriz también es un buen fertilizante.   

    El riego, en tanto, se puede hacer de manera manual o mediante un sistema automático, que puede servir especialmente para las épocas de ausencia o vacaciones. Y por cierto, también por ahorro: hoy, un riego tecnificado, por goteo, no es un sistema caro.

    Lo principal es hacer un cultivo que realmente se adapte al sistema de huerto urbano. No olvidar la lechuga, que es una planta que por excelencia se da donde la pongas, al igual que las acelgas. Hay algunos tipos de ají y pimientos que se dan muy bien, tanto en macetas como en huertos orgánicos.